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lunes, octubre 20, 2008

VEINTE MIL LEGUAS DE VIAJE SUBMARINO.

La primera lectura de primero de ESO en el curso 2008-2009 es esta maravillosa novela de Julio Verne, un escritor visionario que se atrevió a crear en sus novelas mundos imposibles que años más tarde se fueron haciendo realidad.

Numerosos escritores, científicos y matemáticos a lo largo de la historia se han interesado por sus novelas porque muchas de ellas sobrepasan la fantasía del mundo de la ciencia ficción para convertirse en guías para los investigadores y en predicciones del mundo moderno y contemporáneo.


Escritor creador de la ciencia ficción moderna, en sus historias describió inventos como el cohete, el fax, los submarinos, los misiles teledirigidos, el aire acondicionado y muchas otras cosas.
Después de estudiar leyes, escribió para teatro y óperas. Cinco semanas en globo (1869) fue su primer éxito, pero sería seguido por muchos otros, los cuales más adelante serían llevados a la pantalla grande del cinematógrafo, cuya existencia él también había ya predicho.
Viaje al centro de la tierra (1864), De la tierra a la luna (1865), Veinte mil leguas de viaje submarino (1870), La isla misteriosa (1870), La vuelta al mundo en ochenta días (1872). Todas ellas han sido objeto de versiones en cómic, como los de Tintín; películas, series de dibujos animados y juegos de ordenador. Tal es su vitalidad e importancia que algunos de sus descubrimientos en la ficción aún no han sido llevados a la realidad por la ciencia. Podemos catalogarlo como un loco genial con el que muchos de los lectores adultos de todo el mundo han soñado en distintas épocas de su vida.


El año de 1866 quedó marcado por un extraño acontecimiento, un fenómeno enigmático e inexplicable que, sin duda, nadie ha olvidado. Dejando aparte los rumores que desasosegaban a las poblaciones de los puertos y exaltaban los ánimos de la opinión pública en el interior de los continentes, entre la gente de mar cundía una inquietud especial. La preocupación llegó a su punto culminante e hizo mella en los hombres de negocios, armadores, capitanes de navío, skippers y masters de Europa y América, en los oficiales de las marinas de guerra de todos los países y, por último, en los Gobiernos de los diferentes estados de ambos continentes. Algo inaudito estaba sucediendo.